La actualidad agraria de este verano viene marcada por los datos oficiales de la campaña de la Política Agraria Común (PAC) 2025, que ya ha registrado más de 582.000 solicitudes y cerca de 22,1 millones de hectáreas declaradas en toda España. Una cifra que, aunque ligeramente inferior a la del año anterior (-0,5 %), sigue reflejando la magnitud e importancia de esta política para el sector agroganadero.
Este es el tercer año de aplicación del Plan Estratégico Nacional 2023-2027, y los datos siguen confirmando algunas tendencias clave: menos explotaciones solicitantes pero de mayor tamaño, un aumento del interés por las prácticas sostenibles y la consolidación de los ecorregímenes como eje vertebrador de la nueva PAC.
¿Qué son los ecorregímenes y por qué marcan esta campaña?
Los ecorregímenes son prácticas voluntarias que realizan agricultores y ganaderos para proteger el medio ambiente, y por las cuales reciben una compensación adicional. Son, sin duda, la principal novedad del actual periodo PAC.
En la campaña 2025, el 81 % de los solicitantes de la ayuda básica a la renta ha optado por incluir ecorregímenes en su solicitud, lo que representa un crecimiento de 2 puntos respecto al año anterior. Además, se han declarado 19,2 millones de hectáreas bajo estas prácticas, lo que equivale al 88 % de toda la superficie incluida para la ayuda básica a la renta.
Este crecimiento, tanto en porcentaje como en superficie, demuestra que los profesionales del campo están cada vez más comprometidos con una producción que compatibilice la rentabilidad económica con la sostenibilidad medioambiental.
Castilla-La Mancha y otras comunidades, clave en esta evolución
Aunque el informe aún no detalla por completo los datos por comunidad autónoma, sí se ha detectado un aumento en la superficie acogida a ecorregímenes en regiones como Madrid, Galicia, Baleares y Murcia, donde la acogida previa había sido menor.
Para Castilla-La Mancha, territorio de vital importancia agrícola, este modelo tiene especial interés. Su gran superficie cultivable y su compromiso con la modernización de explotaciones son terreno fértil para estas prácticas, que aportan beneficios tangibles como:
- Mejora de la estructura y fertilidad del suelo
- Aumento de la diversidad de cultivos
- Mayor captura de carbono
- Incremento de la biodiversidad en entornos agrícolas
Ganadería y ayudas asociadas: luces y sombras
Otro punto relevante de esta campaña PAC 2025 en la actualidad agraria son las ayudas asociadas, que se conceden en función del tipo de producción (agrícola o ganadera).
En términos de superficie, se ha incrementado la solicitud para cultivos como el arroz y los frutos secos, productos estratégicos en algunas zonas de Castilla-La Mancha. Por el contrario, han caído las solicitudes para cultivos como remolacha azucarera, algodón, olivar o tomate para transformación.
El caso del olivar es especialmente sensible en nuestra región, por lo que será clave analizar si esta tendencia responde a factores coyunturales o si apunta a un cambio estructural en los modelos productivos.
Menos explotaciones, pero más profesionalizadas
Un dato destacable es que el número de explotaciones solicitantes ha bajado un 2,7 % respecto a la campaña anterior. Sin embargo, esta reducción no implica menos actividad, sino todo lo contrario: las explotaciones activas son ahora de mayor dimensión y más profesionalizadas, lo que permite una mejor gestión de recursos y un mayor impacto productivo y medioambiental.
Este comportamiento consolida una tendencia observada en los últimos años: el campo español se adapta, se concentra y se vuelve más técnico y eficiente.
Unificación de ayudas y simplificación administrativa
La solicitud única presentada por los agricultores y ganaderos unifica todas las ayudas directas de la PAC, incluyendo:
- Ayuda básica a la renta para la sostenibilidad
- Pagos redistributivos y para jóvenes
- Ecorregímenes
- Ayudas asociadas
- Intervenciones de desarrollo rural (por superficie o por cabeza de ganado)
Este modelo centralizado simplifica el proceso administrativo, permite una mejor planificación de cultivos y recursos, y ayuda a los profesionales del sector a tomar decisiones más estratégicas.
Conclusión: una actualidad agraria más verde y profesional
La campaña PAC 2025 no solo mantiene los niveles de participación, sino que refuerza el papel de la sostenibilidad como una realidad consolidada en la gestión agraria. Los ecorregímenes, lejos de ser una imposición, se confirman como una herramienta útil y aceptada por la mayoría del sector.
El enfoque actual de la PAC favorece un modelo de producción alineado con los objetivos climáticos, pero también con la eficiencia económica, impulsando una nueva forma de hacer agricultura y ganadería más respetuosa y competitiva.
En Castilla-La Mancha, este tipo de políticas abren la puerta a una transformación positiva del medio rural, más aún si van acompañadas de formación, asesoramiento técnico y un marco normativo claro y estable.

