La actualidad agraria en Castilla-La Mancha vuelve a situarse en el foco europeo. El presidente del Partido Popular de Castilla‑La Mancha, Paco Núñez, emprenderá una visita a Bruselas con un objetivo claro: trasladar las principales reivindicaciones de los agricultores y ganaderos de la región ante las negociaciones de la Política Agraria Común (PAC) y para que la voz del sector primario manchego sea escuchada y tenida en cuenta.
En concreto, Núñez ha subrayado que los documentos, normativas y políticas que salen de Bruselas “acaban afectando a la gente de nuestra tierra”, por lo que reclamará que “los burócratas de Bruselas” no legislen sin considerar la realidad diaria del agricultor y del ganadero.
Para comprender la trascendencia de este viaje y sus repercusiones para el agro regional, conviene desglosar qué plantean, por qué ahora y qué implica para Castilla-La Mancha.
1. ¿Por qué acudir a Bruselas?
Las negociaciones de la futura PAC, que abarcará el periodo 2028-2034, se desarrollan en un contexto de presión presupuestaria, mayor exigencia de sostenibilidad y de simplificación administrativa. Para los productores de Castilla-La Mancha esto representa tres líneas de vulnerabilidad:
- Un posible recorte de fondos que reduzca los apoyos directos y la modernización de explotaciones.
- Una aplicación de normas que no tengan en cuenta características específicas de la región (como la sequía, la ganadería extensiva, los cultivos manchegos).
- Un exceso de carga burocrática que dificulta el día a día del sector, sobre todo en explotaciones familiares o de pequeño tamaño.
Así lo ha puesto de relieve Núñez, al afirmar que su presencia en Bruselas busca que “tengan cara y ojos” quienes toman decisiones lejos del campo.
2. Las reivindicaciones del sector en Castilla-La Mancha
Entre los asuntos prioritarios que el agro manchego reclama, destacan:
- Agua suficiente para los cultivos y regadíos, en especial en zonas tradicionales con presión hídrica.
- Menos burocracia y trámites administrativos que restan tiempo al trabajo productivo.
- Precios justos y un modelo que garantice la rentabilidad de explotaciones agrícolas y ganaderas, muchas de ellas en zonas rurales de difícil relevo.
- Un reparto adecuado de los fondos de la PAC que tenga en cuenta la singularidad manchega: cultivos, ganadería extensiva, cooperativas, etc.
Estas reivindicaciones confluyen con la idea de que la PAC debe conservar su carácter europeo, con apoyos sólidos y no simplemente convertirse en un conjunto de políticas distribuidas a discreción nacional.
3. Impacto para el profesional agrario manchego
Para agricultores y ganaderos de Castilla-La Mancha estos planteamientos no son meramente políticos: tienen efectos muy concretos:
- Un ajuste en fondos de la PAC puede reducir los pagos directos que muchas explotaciones utilizan para cubrir costes de mantenimiento, modernización o inversiones.
- Si la burocracia crece, pueden aumentar los costes de cumplimiento, con menos tiempo para la producción y mayor riesgo de sanciones o retrasos.
- La presión hídrica o la adaptación al clima hacen que la voz local deba correctamente llegar a las políticas europeas para que se reconozcan condiciones especiales.
- Una representación activa de la región en Bruselas puede abrir vías de financiación específicas, alianzas transregionales o defensas de productos manchegos frente a competidores internacionales.
En definitiva, el viaje de Núñez puede traducirse en una mayor visibilidad para el sector agrario de la región, lo que puede favorecer que las decisiones europeas no dejen de lado a la “España vaciada” o al campo manchego.
4. ¿Qué resultados esperar y cuáles pueden ser los escollos?
Los resultados inmediatos pueden pasar por la entrega de un documento consensuado con las organizaciones agrarias (por ejemplo ASAJA Castilla‑La Mancha, COAG Castilla‑La Mancha) que recoja las prioridades del campo regional. También podrían generarse contactos con eurodiputados o comisarios para que actúen como defensores internos del ámbito agrícola manchego.
Pero los escollos son reales:
- Las políticas europeas vienen marcadas por grandes bloques de financiación y por intereses globales que pueden relegar asuntos locales.
- Si no se logra unidad entre las organizaciones agrarias y las administraciones regionales y nacionales, la voz puede dispersarse.
- Las negociaciones tardan: los efectos para el agro manchego muchas veces se visualizan años después, lo que exige paciencia y seguimiento.
5. Recomendaciones para el agricultor y ganadero de Castilla-La Mancha
En este contexto de negociación y representación, el profesional agrario puede tomar algunas acciones:
- Mantenerse informado sobre los avances de la PAC y cómo afectan al tipo de explotación que tiene (cereal, olivar, viñedo, ganadería).
- Participar a través de organizaciones agrarias para que su voz colectiva se tenga en cuenta, escuchando los encuentros que se hagan antes de Bruselas.
- Preparar su explotación: si se prevén nuevas exigencias (sostenibilidad, digitalización, coberturas de riesgo, etc.), adelantar mejoras.
- Conectar con cooperativas, sindicatos agrarios y asesores para que ayuden a traducir estas políticas al día a día del campo.
- Evaluar sus inversiones y costes, ya que una PAC más ajustada presupuestariamente puede implicar menor margen de maniobra.
La próxima visita de Paco Núñez a Bruselas se enmarca dentro de un momento crucial para la actualidad agraria en Castilla-La Mancha y en España. Es una llamada clara a que el campo, sus necesidades y su singularidad sean reconocidos en las políticas europeas que marcarán el horizonte de los próximos años.
Para la región manchega, con un modelo agrario tan importante en producción, empleo y estructuración de la ruralidad, este tipo de representación es esencial. No se trata solo de defender hoy las subvenciones, sino de garantizar que las decisiones europeas permitan al campo seguir siendo viable, competitivo y sostenible.
En el fondo, la frase de Núñez resume todo: “Si al campo le va bien, a Castilla-La Mancha le va bien”. Y esa realidad, la del agricultor, la ganadera, la explotación familiar, es la que debe escucharse y tenerse en cuenta en Bruselas.

