El Gobierno de Castilla-La Mancha desarrollará este año un total de 280 acciones formativas dirigidas a agricultores, ganaderos y profesionales del sector agroalimentario, con cursos y talleres centrados en mejorar la competitividad, la sostenibilidad y la innovación en las explotaciones, con el objetivo principal de modernizar el sector agrario de la región.
La iniciativa está coordinada por el Instituto Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario y Forestal de Castilla-La Mancha (IRIAF), organismo dependiente de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, y se llevará a cabo a lo largo de 2026 en los distintos centros de investigación del instituto y en diversas localidades de la región.
Según ha explicado el consejero Julián Martínez Lizán, este programa formativo demuestra “la apuesta estratégica por actualizar conocimientos y técnicas en el sector”, facilitando que agricultores y ganaderos accedan a tecnologías, prácticas y métodos que refuercen su competitividad.
Formación distribuida por Castilla-La Mancha
Los primeros cursos ya se han celebrado en centros del IRIAF como el Instituto de la Vid y el Vino de Castilla-La Mancha (IVICAM), el Centro de Selección y Reproducción Animal (CERSYRA) y el Centro de Investigación Agroforestal de Albaladejito.
Uno de los objetivos del programa es acercar la formación directamente al territorio, facilitando el acceso en zonas rurales y reduciendo las barreras para los profesionales del campo. Esta capilaridad permitirá que los conocimientos lleguen a diferentes comarcas de la región.
La previsión es que más de 3.360 alumnos y alumnas participen en estas actividades, contribuyendo a crear un tejido agroalimentario más preparado, resiliente y orientado a las buenas prácticas productivas, ambientales y de seguridad alimentaria.
Temáticas para el presente y el futuro del campo
Los cursos abarcan una amplia variedad de temáticas, desde agricultura ecológica, olivar intensivo o agricultura del carbono, hasta apicultura, catas, poda, cultivos emergentes o técnicas regenerativas. Esta diversidad permite reforzar los conocimientos tradicionales del sector al tiempo que impulsa nuevas oportunidades productivas.
Además, muchos de los talleres tendrán un marcado carácter práctico, con contenidos como poda, elaboración de pan, soldadura, truficultura o cuidados vegetales. El objetivo es que los participantes puedan aplicar de forma inmediata lo aprendido en sus explotaciones o negocios.
Más de medio millón de euros de presupuesto
El IRIAF destinará en 2026 538.218 euros a esta programación formativa. Según la Consejería, esta inversión refleja la voluntad de mantener una formación continua y de calidad, con cursos actualizados, impartidos por especialistas y dotados de los recursos necesarios.
Para el Gobierno regional, esta programación se consolida como una herramienta clave para modernizar el sector agrario y agroalimentario, mejorar la productividad y avanzar hacia modelos de producción más sostenibles, reforzando al mismo tiempo el futuro del medio rural en Castilla-La Mancha.

