El ejercicio 2025 ha sido un año de ajuste y normalización para el mercado mundial de los fertilizantes. Tras la fuerte volatilidad vivida en campañas anteriores, marcada por tensiones geopolíticas, crisis energética y problemas logísticos, el sector ha entrado en una fase más estable, aunque todavía condicionada por factores estructurales que seguirán influyendo en 2026.
Este balance permite al agricultor y a la industria analizar con mayor claridad la evolución de precios, la disponibilidad de producto y las tendencias que marcarán el futuro inmediato.
Evolución del mercado mundial de fertilizantes en 2025
Durante 2025, el mercado de los fertilizantes ha mostrado una mayor capacidad de adaptación:
- Recuperación progresiva de la oferta global.
- Ajuste de la demanda a niveles más realistas.
- Menor presión especulativa que en años anteriores.
Aunque no se ha vuelto a los niveles previos a la crisis energética, el mercado ha ganado previsibilidad, algo clave para la planificación agraria.
Balance por tipos de fertilizantes
Fertilizantes nitrogenados: estabilidad condicionada por la energía
Los fertilizantes nitrogenados han cerrado 2025 con precios más moderados que en ejercicios anteriores. La relativa estabilidad del mercado energético ha permitido:
- Reducción de picos extremos de precio.
- Mayor continuidad en la producción industrial.
- Menos interrupciones en el suministro.
Aun así, siguen siendo los más sensibles a cualquier alteración del coste del gas, un factor que seguirá siendo determinante en 2026.
Fertilizantes fosfatados: equilibrio entre oferta y demanda
El mercado de fosfatados ha mantenido un comportamiento más estable a lo largo de 2025. La producción ha sido suficiente para cubrir la demanda global, aunque persisten riesgos asociados a:
- Concentración geográfica de materias primas.
- Costes logísticos.
- Dependencia de importaciones en determinadas regiones.
Fertilizantes potásicos: recuperación del comercio internacional
En el caso de los fertilizantes potásicos, 2025 ha supuesto un año de recuperación gradual. La normalización de los flujos comerciales internacionales ha permitido una mayor disponibilidad de producto, contribuyendo a una contención de precios en comparación con campañas anteriores.
Factores que han marcado el mercado de fertilizantes en 2025
- 1. Geopolítica y comercio internacional. Aunque con menor impacto que en años previos, los equilibrios geopolíticos han seguido influyendo en el mercado, especialmente en el acceso a materias primas y rutas de exportación.
- 2. Costes energéticos. La energía ha continuado siendo un elemento clave, sobre todo para los fertilizantes nitrogenados. Su estabilidad relativa ha sido uno de los factores que ha permitido cerrar 2025 con un mercado más equilibrado.
- 3. Políticas agrarias y sostenibilidad. Las políticas orientadas a la eficiencia en el uso de nutrientes y a la reducción del impacto ambiental han influido en la demanda, favoreciendo un uso más racional de los fertilizantes.
Impacto del mercado de fertilizantes en el agricultor europeo
Para el agricultor europeo, 2025 ha supuesto:
- Mayor capacidad de planificación de costes.
- Menor incertidumbre en el acceso a fertilizantes.
- Persistencia de márgenes ajustados por el aumento de otros insumos.
Este contexto ha reforzado la necesidad de aplicar planes de abonado ajustados, análisis de suelo y herramientas de gestión que optimicen cada unidad de fertilizante utilizada.
Tendencias consolidadas al cierre de 2025
El balance del año deja claras varias tendencias estructurales:
- Uso más eficiente y técnico de los fertilizantes.
- Creciente interés por soluciones con menor impacto ambiental.
- Integración de la fertilización en estrategias globales de sostenibilidad y rentabilidad.
El fertilizante deja de ser un insumo aplicado por rutina para convertirse en una decisión estratégica dentro de la explotación.
Balance de 2025 y claves de evolución para 2026
Al cierre de 2025, el mercado de los fertilizantes consolida un uso más técnico y eficiente, con mayor peso de soluciones sostenibles y una integración creciente de la fertilización en la estrategia económica de las explotaciones.
De cara a 2026, se prevé un escenario de estabilidad moderada, aunque sensible a factores energéticos y geopolíticos, con una demanda centrada más en la eficiencia que en el volumen. El sector afronta así un contexto que exige planificación, control y un uso inteligente de los fertilizantes para mantener la rentabilidad y reducir riesgos.

