Un impulso clave para el relevo generacional en el campo
La actualidad agraria de cara a 2026 sitúa a las ayudas a jóvenes agricultores como una de las herramientas más relevantes para garantizar el relevo generacional y la viabilidad del sector primario. En un contexto marcado por el envejecimiento de la población agraria, la falta de incorporación de nuevos profesionales y la necesidad de modernizar las explotaciones, estas ayudas buscan facilitar el acceso de personas jóvenes a la actividad agraria en condiciones competitivas.
La convocatoria de Inversiones Jóvenes Agricultores 2026 abre un periodo clave para quienes desean iniciar su proyecto profesional en la agricultura o la ganadería, ofreciendo apoyo económico tanto para la incorporación inicial como para la modernización y mejora de las explotaciones.
Plazo de solicitud: fechas clave a tener en cuenta
El plazo para solicitar estas ayudas estará abierto:
- Desde: 26 de diciembre de 2025
- Hasta: 5 de marzo de 2026
Este periodo es fundamental para preparar correctamente la documentación, el plan empresarial y las inversiones previstas, ya que la correcta planificación influye directamente en la concesión y cuantía final de la ayuda.
¿Quiénes pueden beneficiarse de las ayudas?
Podrán acceder a estas ayudas las personas jóvenes que se establezcan por primera vez en una explotación agraria prioritaria bajo alguna de las siguientes modalidades:
- Titularidad única.
- Titularidad compartida.
- Explotaciones asociativas en las que la persona joven ejerza como jefa de la explotación.
Este enfoque responde a uno de los grandes retos de la actualidad agraria: facilitar la entrada de nuevos profesionales con proyectos sólidos y orientados a la sostenibilidad económica y territorial.
Ayuda básica a la incorporación: 37.000 euros
La ayuda básica al establecimiento para jóvenes agricultores se fija en 37.000 euros, una cantidad destinada a cubrir los primeros gastos derivados de la puesta en marcha de la actividad agraria.
Este importe puede incrementarse si se cumplen determinados criterios adicionales, diseñados para fomentar instalaciones de mayor calidad, más sostenibles y con mayor impacto económico y social.
Incrementos de la ayuda: hasta 60.000 euros
La ayuda básica puede aumentar de la siguiente manera:
- +10.000 € si se acreditan tres criterios adicionales.
- +23.000 € si se acreditan cuatro criterios adicionales, sin superar en ningún caso los 60.000 euros de ayuda total.
Criterios que suman puntos y aumentan la ayuda
Entre los criterios más relevantes se encuentran:
- Que la persona beneficiaria resida y la explotación esté ubicada mayoritariamente en zonas escasamente pobladas.
- Ser mujer, reforzando la igualdad y la incorporación femenina al sector agrario.
- Generar al menos una UTA asalariada fija adicional a tiempo completo.
- Orientación productiva ganadera en apicultura, ovino, caprino o vacuno.
- Explotaciones con orientación ecológica.
- Pertenencia a cooperativas, SAT o agrupaciones de productores con fines comerciales.
- Necesidad de una inversión mínima de 60.000 euros para dotar la explotación de elementos productivos.
Estos criterios reflejan la prioridad de la política agraria por proyectos profesionales, sostenibles y con impacto territorial.
Forma de pago de la ayuda
El pago se realiza en dos tramos:
- Primer tramo (60 %):
Se abona una vez acreditada la incorporación a la actividad agraria, incluyendo el alta en la Seguridad Social y en la Agencia Tributaria, en un plazo máximo de 12 meses desde la concesión. - Segundo tramo (40 %):
Se paga tras la correcta ejecución del plan empresarial y el cumplimiento de todos los compromisos, con un plazo máximo de 3 años desde la concesión.
Ayudas a inversiones para modernización de explotaciones
Además de la ayuda a la incorporación, la actualidad agraria 2026 contempla ayudas específicas para inversiones destinadas a la modernización y mejora de explotaciones agrícolas y ganaderas, dirigidas a jóvenes que soliciten simultáneamente la ayuda al establecimiento.
Inversiones y gastos subvencionables
Entre las inversiones que pueden recibir apoyo se incluyen:
- Construcción, adquisición o mejora de bienes inmuebles agrarios.
- Compra de maquinaria y equipos nuevos.
- Programas informáticos, patentes, licencias y derechos de autor.
- Adquisición de material vegetal certificado de viveros autorizados.
- Costes generales asociados a las inversiones (proyectos técnicos, ingeniería o asesoría), con un límite del 10 % del importe de la inversión.
Intensidad de la ayuda a la inversión
El porcentaje básico de ayuda es del 40 % de la inversión financiable, con posibles incrementos:
- +5 % por inversiones que supongan ahorro de agua.
- +5 % en instalaciones ganaderas (apícola, ovino, caprino y vacuno).
- +5 % por pertenencia a agrupaciones de productores.
- +5 % por ubicación en zonas escasamente pobladas.
- Hasta un 20 % adicional para jóvenes agricultores que se instalen simultáneamente o lo hayan hecho en los últimos cinco años.
El porcentaje máximo no podrá superar el 60 %, salvo en el caso de jóvenes agricultores, que podrán alcanzar hasta el 70 %.
Límites de inversión financiable
- 100.000 € por UTA, con un máximo de 400.000 € por explotación.
- Si se incorporan varias personas jóvenes, el límite podrá alcanzar los 800.000 € por explotación.
Tramitación y apoyo técnico
La tramitación de estas ayudas se realiza a través de Globalcaja, en su condición de Entidad Agraria Colaboradora, facilitando el acompañamiento técnico, financiero y administrativo durante todo el proceso.
Inicio de las actuaciones y ejecución
- La incorporación deberá iniciarse en un plazo máximo de 12 meses desde la concesión.
- Las inversiones comenzarán tras la resolución favorable de la ayuda.
Una oportunidad estratégica para el futuro del sector
Estas ayudas representan una de las principales apuestas de la actualidad agraria para asegurar el futuro del campo, favorecer el relevo generacional y avanzar hacia explotaciones más eficientes, sostenibles y profesionalizadas.
Para muchos jóvenes, 2026 puede marcar el inicio de un proyecto de vida ligado a la agricultura y la ganadería, con el respaldo económico necesario para afrontar los retos iniciales y construir explotaciones con futuro.

