El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha rechazado el cierre de la frontera con Francia debido al brote de dermatosis nodular infecciosa (DNI) en animales, una decisión que ha sido considerada vital para la ganadería española. Este virus, que afecta a rumiantes como el ganado vacuno, ha generado una gran preocupación en el sector, pero la intervención de la administración ha dejado claro que el cierre de la frontera no está justificado legalmente.
La dermatosis nodular infecciosa es una enfermedad que se propaga por insectos como los mosquitos y que no supone un riesgo para el ser humano, aunque puede causar importantes pérdidas económicas en el sector ganadero debido a la disminución de la productividad del ganado afectado. En este contexto, el MAPA ha tomado una posición firme contra las medidas restrictivas, abogando por soluciones alternativas basadas en el control sanitario y en la vacunación masiva del ganado.
Posición del Ministerio ante la dermatosis en ganadería
El ministro de Agricultura, Luis Planas, ha dejado claro que el cierre de la frontera no está justificado desde el punto de vista sanitario ni legal. A pesar de que el brote de la dermatosis en Francia ha afectado a varias explotaciones ganaderas, España no ha reportado un incremento significativo de casos de la enfermedad en su territorio, y las medidas adoptadas han sido eficaces en contener la propagación.
El Ministerio de Agricultura subraya que, en lugar de imponer restricciones como el cierre de la frontera, lo más adecuado es intensificar las campañas de vacunación y aplicar los protocolos de control establecidos para prevenir la expansión de la enfermedad. Planas destacó que el Gobierno ya ha adquirido un millón de dosis de vacunas que serán distribuidas entre los ganaderos para proteger a sus animales y evitar brotes mayores.
El impacto de la dermatosis nodular infecciosa en la ganadería
La dermatosis nodular infecciosa puede causar una serie de efectos adversos en la ganadería, incluyendo reducción en la producción de leche y carnes, así como problemas de fertilidad en los animales afectados. A pesar de que la enfermedad no es zoonótica (no se transmite a los humanos), su presencia pone en riesgo la economía del sector ganadero, especialmente en áreas con alta concentración de ganado.
La propagación del virus por todo el continente ha provocado que muchos países de la UE tomen medidas preventivas, aunque algunas de ellas no son del todo acertadas. El cierre de fronteras en la UE sería un freno significativo al comercio ganadero, y afectaría directamente a la exportación de productos derivados de la ganadería como la carne y la leche. De hecho, España es uno de los mayores exportadores de carne de vacuno, y cualquier interrupción en la movilidad de animales podría tener repercusiones económicas graves.
Soluciones alternativas: vacunación masiva y control sanitario
En lugar de optar por medidas drásticas que puedan afectar la actividad ganadera, el MAPA ha instado a los ganaderos a implementar estrategias de vacunación y control sanitario. Esta iniciativa es vista como una manera más eficaz de prevenir la expansión de la enfermedad sin tener que recurrir a acciones que afecten la libre circulación de los productos ganaderos dentro de la Unión Europea.
El uso de vacunas específicas contra la dermatosis nodular infecciosa es fundamental para proteger al ganado y evitar la transmisión masiva del virus. España ya ha demostrado que su sistema sanitario ganadero es capaz de manejar este tipo de brotes sin poner en peligro la salud pública ni las actividades agroalimentarias.
El papel de los ganaderos en la lucha
Los ganaderos españoles tienen un papel crucial en la lucha contra la dermatosis nodular infecciosa. Además de seguir los protocolos sanitarios establecidos, la vacunación masiva permitirá frenar el avance del virus y garantizar que los animales mantengan su productividad. A través de la colaboración con las autoridades, se espera que los ganaderos continúen tomando las medidas adecuadas para proteger sus explotaciones y evitar la propagación de la enfermedad.
Hacia una ganadería más protegida y sostenible
El rechazo del cierre de fronteras con Francia ha sido una decisión clave para proteger al sector ganadero español. La prioridad, según Asaja y el Ministerio de Agricultura, debe ser la implementación de medidas de control eficaces y la vacunación como métodos de prevención. Con esta política, se busca mantener la actividad ganadera a flote sin afectar el comercio y exportaciones, garantizando así la estabilidad del sector en los próximos años.
España continúa siendo un referente en ganadería dentro de la UE, y con la ayuda de nuevas medidas tecnológicas y sanitarias, podrá seguir enfrentándose con éxito a los desafíos que presenta la dermatosis nodular infecciosa y otras enfermedades que amenazan la ganadería.

