En un nuevo capítulo dentro de la actualidad agraria de Castilla-La Mancha, ASAJA CLM ha exigido a la Consejería de Desarrollo Sostenible la publicación inmediata de la modificación normativa que permitirá segar en condiciones de riesgo extremo de incendio, incluso en parcelas cercanas al monte.
Esta solicitud responde a una demanda histórica del sector agrícola regional, que ha sufrido limitaciones severas durante las campañas estivales debido a las restricciones impuestas por el Índice de Propagación Potencial (IPP) cuando alcanza niveles extremos —representados por el color rojo en el mapa de riesgos—.
Un avance esperado por el campo manchego
Desde ASAJA Castilla-La Mancha se valora positivamente el paso dado por la administración para flexibilizar parcialmente la actual normativa. Aunque las condiciones seguirán siendo muy restrictivas, se considera un pequeño avance que permitirá a los agricultores continuar con las tareas de siega cuando sus fincas estén a menos de 400 metros del monte, lo que hasta ahora estaba totalmente prohibido durante jornadas completas de riesgo extremo.
“Es un paso, aunque seguimos sin compartir ni las limitaciones ni cómo se elaboran los mapas”, ha declarado el vicepresidente de la organización agraria, Juan José Laso.
Petición de horarios y fin de ambigüedades
Uno de los puntos clave planteados por ASAJA CLM ha sido la falta de claridad y uniformidad en la interpretación de la normativa por parte de distintos departamentos de la Junta. En muchas ocasiones, los agricultores reciben respuestas contradictorias sobre si pueden o no operar maquinaria en función de la distancia al monte y el nivel de riesgo.
La organización insiste en que los trabajos a más de 400 metros de zonas forestales no tienen restricciones, algo que debería quedar claro para todos los técnicos y servicios informativos del Gobierno regional.
Además, ASAJA ha propuesto que se permita establecer franjas horarias seguras para trabajar, en lugar de mantener prohibiciones totales que paralizan la actividad durante todo el día.
IPP y normativa contra incendios
El IPP es una herramienta de prevención de incendios que clasifica el riesgo en distintos niveles. En el caso de IPP extremo, la maquinaria agrícola tiene prohibido operar cerca de zonas forestales por temor a provocar chispas o incendios accidentales.
Este marco legal ha sido especialmente duro para los agricultores con fincas colindantes a zonas de monte, quienes ven interrumpida su actividad en momentos críticos de la cosecha, generando pérdidas económicas considerables y desajustes en la planificación de campaña.
Impacto en Castilla-La Mancha
La comunidad autónoma se caracteriza por una alta proporción de terrenos agrícolas cercanos a masas forestales, especialmente en comarcas de la provincia de Cuenca, Guadalajara, Toledo y Ciudad Real. Por ello, esta normativa afecta directamente a cientos de profesionales del campo en plena campaña estival.
ASAJA CLM, en representación de estos agricultores, ha estado en contacto directo con la Consejería para negociar cambios en la orden actual. Esta actuación se enmarca dentro de las acciones estratégicas que la organización lidera para mejorar la actualidad agraria de la región, tanto en defensa de derechos como en la adaptación a condiciones climáticas extremas.

