En un contexto en el que la agricultura debe responder al reto climático, la posibilidad de acceder al mercado de créditos de carbono se presenta como una oportunidad estratégica para muchos agricultores. No solo permite contribuir a la mitigación del cambio climático, sino también diversificar los ingresos de la explotación mediante prácticas que regeneran el suelo y capturan carbono atmosférico.
En este artículo te explicamos qué son los créditos de carbono, cómo se generan en el ámbito agrícola y qué pasos debes seguir para acceder a este mercado de forma veraz, transparente y beneficiosa para tu finca.
¿Qué son los créditos de carbono y cómo funcionan?
Un crédito de carbono equivale a una tonelada de CO₂ que no se ha emitido o que ha sido capturada y almacenada gracias a prácticas sostenibles. Estos créditos pueden ser adquiridos por empresas que desean compensar sus emisiones en el mercado voluntario o regulado.
En el sector agrícola, los créditos de carbono se generan a través de prácticas que aumentan el secuestro de carbono en el suelo o reducen las emisiones relacionadas con la actividad agraria.
Ejemplos de prácticas que generan créditos:
- Agricultura de conservación (labranza mínima, siembra directa)
- Cobertura vegetal permanente
- Rotaciones con cultivos fijadores de nitrógeno
- Agroforestación o incorporación de árboles al sistema agrícola
- Reducción del uso de fertilizantes sintéticos
- Gestión eficiente del agua y reducción de emisiones de metano
¿Qué es la agricultura de carbono?
La agricultura de carbono (carbon farming) es un modelo de producción agrícola que aplica técnicas enfocadas a retener carbono en el suelo y reducir las emisiones agrícolas. Se trata de una estrategia compatible con la sostenibilidad, el aumento de la fertilidad del suelo y el cumplimiento de objetivos climáticos.
En España, este enfoque está empezando a estructurarse con mayor claridad gracias al impulso de normativas europeas, programas piloto y mercados voluntarios de carbono agrícola.
En 2023, el Ministerio para la Transición Ecológica publicó las bases del Registro de Huella de Carbono para incluir proyectos agrícolas, facilitando la participación de agricultores.
¿Cómo puede un agricultor generar créditos de carbono?
Acceder al mercado de carbono desde una explotación agrícola exige cumplir una serie de criterios técnicos, metodológicos y de verificación. A continuación, te explicamos los pasos básicos para comenzar:
1. Evaluar el potencial de captura de tu finca
- Analiza las características de tu suelo, cultivos y prácticas actuales
- Determina si es viable implementar técnicas de secuestración de carbono (ej. siembra directa, cubiertas vegetales)
2. Definir un proyecto y una metodología reconocida
- Existen metodologías validadas por estándares internacionales como Verra (VCS) o Gold Standard, adaptadas al contexto agrícola
- En la UE también se está desarrollando el marco de certificación de absorciones de carbono (CRCF)
3. Registrar y monitorizar las prácticas
- Toma datos iniciales de tu suelo (carbono orgánico) y condiciones
- Documenta con precisión las prácticas aplicadas, cultivos, rotaciones, etc.
- Usa herramientas digitales o servicios técnicos que permitan hacer seguimiento y evaluación
4. Verificar los resultados
- Un tercero independiente (auditor) deberá validar los datos y confirmar la captura real de carbono
- Este paso es clave para que los créditos puedan ser certificados y vendidos
5. Comercializar los créditos
- Puedes venderlos en el mercado voluntario de carbono a empresas que desean compensar emisiones
- Hay plataformas digitales, marketplaces o intermediarios que conectan agricultores con compradores
- Algunos proyectos optan por agregarse en cooperativas para facilitar la escala y mejorar la capacidad de negociación
Muchos agricultores optan por trabajar con entidades certificadoras o asesores técnicos especializados, que les ayudan a medir, documentar, validar y vender los créditos. Esto facilita el proceso y mejora la rentabilidad del proyecto.
¿Cuánto se puede ganar con los créditos de carbono?
El valor de un crédito de carbono varía en función del mercado, la calidad del proyecto y la demanda. En el mercado voluntario, el precio por tonelada de CO₂ puede oscilar entre:
- 5 € y 30 €/tonelada, según tipo de certificación y comprador
- Los proyectos agrícolas bien estructurados, con beneficios colaterales (biodiversidad, agua, impacto social), suelen lograr precios superiores
Una finca media que implemente prácticas de agricultura de carbono puede generar entre 2 y 6 t/ha/año de CO₂ capturado, lo que supone ingresos adicionales de 10 a 150 €/ha/año, según el caso.
Además del ingreso directo, mejorar el carbono en suelo aumenta fertilidad, capacidad hídrica y salud de la explotación.
¿Qué ayudas o programas existen para impulsar la agricultura de carbono?
Actualmente, algunos instrumentos públicos y privados están fomentando la transición hacia este modelo:
▸ Ayudas europeas y PAC:
- La nueva PAC 2023–2027 incluye eco-regímenes compatibles con agricultura de carbono (cubiertas vegetales, no laboreo, rotaciones)
- Pueden usarse para cofinanciar prácticas que luego se certifiquen como créditos
▸ Programas piloto:
- En España existen proyectos regionales y cooperativas que ya están monetizando la captura de carbono
- Iniciativas como AlVelAl están marcando el camino
▸ Plataformas privadas:
- Empresas tecnológicas y financieras están facilitando la entrada de agricultores al mercado mediante plataformas de certificación, como Soil Capital
Los créditos de carbono, una vía de ingresos sostenible y estratégica
La agricultura de carbono es una evolución necesaria. Los créditos de carbono agrícolas representan una oportunidad real para diversificar los ingresos, mejorar la salud del suelo y demostrar el compromiso del sector con el medioambiente.
Aunque requiere planificación, seguimiento y profesionalidad, el potencial es enorme para los agricultores que decidan adelantarse al nuevo modelo productivo.ble, eficiente y preparada para los nuevos mercados.

