Las enfermedades de la vid son uno de los factores más determinantes en la productividad y longevidad del viñedo. Causadas mayoritariamente por hongos patógenos, estas enfermedades pueden afectar hojas, racimos, brotes, raíces y, en especial, la madera, comprometiendo la salud de la planta y reduciendo el rendimiento año tras año.
La buena noticia es que muchas de ellas pueden prevenirse con medidas agronómicas correctas y tratamientos fitosanitarios adecuados, especialmente si se detectan en fases tempranas.
En este artículo se describen las enfermedades más importantes que afectan a la vid, sus síntomas y cómo prevenirlas eficazmente.
Enfermedades fúngicas de la vid
Las enfermedades fúngicas son aquellas causadas por hongos fitopatógenos que afectan a la vid (Vitis vinifera) en distintas etapas de su desarrollo. Estos hongos pueden infectar hojas, sarmientos, racimos e incluso las raíces, provocando daños visibles y pérdidas económicas significativas.
Se transmiten principalmente por esporas, que se diseminan por el viento, la lluvia o el contacto directo con plantas infectadas. Su desarrollo depende de factores como la humedad, la temperatura y la densidad del follaje.
Las enfermedades fúngicas son responsables de más del 70 % de los tratamientos fitosanitarios en viñedos en climas húmedos.
Tipos de enfermedades fúngicas en la vid
Te detallamos los tipos más comunes de enfermedades fúngicas que afectan a la vid y cómo identificarlas de manera temprana para prevenir pérdidas.
1. Mildiu (Plasmopara viticola)
Síntomas:
- Manchas aceitosas en el haz de las hojas, con moho blanco por el envés.
- Marchitez rápida de brotes y racimos jóvenes.
- Caída prematura de hojas.
Condiciones favorables:
- Alta humedad + temperaturas entre 12–25 °C.
- Lluvias durante brotación y floración.
Prevención y control:
- Aplicación preventiva de sales de cobre, fosfonatos o productos sistémicos.
- Uso de variedades tolerantes y poda que mejore la ventilación.
- Retirar hojas y restos infectados.
2. Oídio (Uncinula necator)
Síntomas:
- Aparición de un polvo blanco grisáceo sobre hojas, brotes y racimos.
- Racimos deformados y agrietados.
- Retraso en la maduración.
Condiciones favorables:
- Climas cálidos y secos, con rocíos nocturnos.
- Sombras y densidad foliar excesiva.
Prevención y control:
- Tratamientos con azufre en polvo o mojable.
- Fungicidas específicos como triazoles o estrobilurinas.
- Poda en verde para mejorar circulación de aire.
3. Botritis o podredumbre gris (Botrytis cinerea)
Síntomas:
- Moho gris en racimos, especialmente en maduración.
- Pérdida de firmeza en las bayas, mal olor.
- Disminución del valor comercial del fruto.
Condiciones favorables:
- Climas húmedos durante el envero y cosecha.
- Daños previos por insectos o granizo.
Prevención y control:
- Ventilación adecuada del viñedo.
- Tratamientos preventivos con anti-botritis en preenvero.
- Control de insectos que abren heridas (ej. polilla del racimo).
Enfermedades de la madera
Las enfermedades de la madera en la vid constituyen un grupo de patologías causadas por hongos que infectan el sistema vascular de la planta, es decir, los vasos conductores por donde circula la savia. A diferencia de otras enfermedades más visibles y de evolución rápida, las de madera se desarrollan lentamente, de forma interna y silenciosa, pero sus efectos a medio y largo plazo pueden ser devastadores para el viñedo.
Estas enfermedades provocan necrosis, obstrucción del flujo de nutrientes, debilitamiento estructural, reducción de la producción e incluso la muerte progresiva de la cepa. Se consideran actualmente una de las principales causas de la pérdida de longevidad en las plantaciones de vid a nivel mundial, y son difíciles de erradicar una vez instaladas.
Su propagación suele estar relacionada con heridas de poda, sobre todo cuando se hacen en condiciones de humedad o sin una adecuada desinfección de las herramientas. Además, los hongos que las provocan pueden permanecer latentes durante años hasta manifestar síntomas visibles, lo que dificulta su detección temprana.
Tipos de enfermedades de la madera
Te detallamos los tipos más comunes de enfermedades de la madera que afectan a la vid y cómo saber identificarlas a tiempo para prevenir daños mayores.
Las enfermedades de madera no tienen cura química. El mejor tratamiento es la prevención.
1. Yesca (complejo de hongos vasculares)
Síntomas:
- Moteado clorótico en hojas, con bordes necróticos.
- Madera con vetas negras (necrosis interna).
- Muerte súbita de brazos o incluso de toda la planta.
Prevención y control:
- Poda en seco con herramientas desinfectadas.
- Eliminación y quema de brazos infectados.
- Aplicación de selladores cicatrizantes tras la poda.
2. Eutipiosis (Eutypa lata)
Síntomas:
- Brotación débil, entrenudos cortos y hojas deformadas.
- Presencia de necrosis en la base de los brazos.
- Muerte progresiva de la cepa.
Prevención y control:
- Poda tardía (fin de invierno) para evitar entrada de esporas.
- Evitar grandes cortes de poda en días húmedos.
- Uso de pasta fúngica protectora.
3. Enfermedad de Petri (Phaeomoniella chlamydospora y Phaeoacremonium spp.)
Síntomas:
- Esta enfermedad se manifiesta especialmente en plantas jóvenes de vid, generalmente entre el primer y el quinto año tras la plantación.
- Uno de los signos más característicos es el retraso en la brotación, o brotación parcial con hojas pequeñas, cloróticas y de aspecto debilitado.
- Las plantas afectadas presentan un crecimiento muy lento, entrenudos cortos y menor desarrollo de los sarmientos.
- En cortes de tallo se puede observar una decoloración parduzca o negruzca en el centro de la madera, indicativo de necrosis vascular.
Condiciones de desarrollo:
- La enfermedad de Petri suele transmitirse a través de plantas infectadas en vivero, razón por la que el uso de material vegetal certificado y sano es clave para prevenirla.
- Los hongos que la provocan colonizan los vasos de la planta, interfiriendo el transporte de agua y nutrientes.
- Se ve favorecida por suelos mal drenados, compactados o con exceso de humedad, y por heridas de poda recientes no protegidas.
Prevención y control:
- Usar portainjertos y plantas injertadas de viveros certificados, libres de patógenos, es la principal medida preventiva.
- Evitar plantaciones en suelos encharcables o mal aireados. Si no hay otra opción, mejorar el drenaje previo a la plantación.
- Desinfectar herramientas de poda entre planta y planta con soluciones antifúngicas (lejía diluida, alcohol, etc.).
- Aplicar pasta cicatrizante fungicida en los cortes de poda más gruesos, sobre todo en días húmedos.
- En plantas ya infectadas, conviene eliminar las partes afectadas (si es posible) y vigilar la propagación.
La enfermedad de Petri está considerada una de las causas más importantes de declive en viñedos jóvenes. A menudo se confunde con problemas de estrés hídrico o carencias nutricionales, por lo que su diagnóstico debe ser confirmado mediante observación interna del leño.
Si observas plantas con crecimiento muy lento y brotación irregular en una nueva plantación de vid, realiza cortes longitudinales en los tallos y busca necrosis central oscura. Si se confirma, elimina las plantas afectadas cuanto antes para reducir el riesgo de infección al resto del viñedo.
Cómo prevenir las enfermedades de la vid y asegurar una cosecha saludable
Las enfermedades de la vid pueden ser devastadoras si no se abordan a tiempo. Con prácticas agrícolas bien planificadas, productos fitosanitarios adecuados y una estrategia preventiva, es posible mantener la sanidad del viñedo bajo control, proteger la producción y garantizar una cosecha de alta calidad.
Una vid sana es la base de una viticultura sostenible, rentable y respetuosa con el entorno.

