El Gobierno de Castilla La Mancha ha hecho balance de la línea de ayudas a la agricultura de precisión y las tecnologías 4.0, que han finalizado con unas subvenciones de 46 millones de euros en los últimos cuatro años.
1.700 equipos
En concreto, se ha facilitado la adquisición de 1.700 equipos:
-550 tractores.
-31 cosechadoras.
-30 vendimiadoras.
-256 pulverizadores o atomizadores.
-148 abonadoras
-230 sistemas de guiado GPS.
El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, ha destacado el compromiso con la modernización del sector agrario a través del impulso a la que permiten a los agricultores mejorar la eficiencia en el uso de recursos como el agua y los fertilizantes o mejorar la toma de decisiones gracias a datos precisos.
Esta nueva forma de trabajar en el campo no es solo tecnología, es una manera de rentabilizar el tiempo, de tomar mejores decisiones, de ahorrar costes “y de lograr explotaciones más competitivas, sostenibles y adaptables a desafíos actuales como el cambio climático o los retos que plantea la geopolítica”.
Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia
El consejero ha recordado que este impulso a la innovación del campo castellanomanchego ha sido posible gracias a que la Comunidad Autónoma se sitúa entre las regiones con mayor nivel de ejecución del Componente 3 del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia para la modernización del sector agroalimentario.
Y es que partiendo de una asignación inicial de siete millones de euros se han alcanzado esos 46 millones, al absorber fondos no ejecutados por otras regiones.
Un ejemplo claro del impacto de estas ayudas es el caso de Jesús Morencos, agricultor y ganadero de Pelegrina, pedanía de Sigüenza (Guadalajara), cuya explotación de cultivos extensivos y pastos para su cabaña ovina ha visitado el consejero.
Agricultura de precisión
Gracias a la línea de agricultura de precisión ha adquirido una cosechadora dotada de autoguiado GPS, una inversión esencial para mejorar la eficiencia de sus labores diarias. La maquinaria ha contado con una ayuda equivalente al 40 por ciento del coste total, lo que ha facilitado de manera decisiva su incorporación a la agricultura de precisión.

