ASAJA Castilla-La Mancha ha revisado a la baja sus previsiones para la actual campaña de cereales de invierno en la región debido al impacto de las altas temperaturas registradas durante las últimas semanas, que han empeorado las expectativas iniciales de producción.
3,5 millones de toneladas
La organización estima una cosecha de 3,5 millones de toneladas, frente a los 4,4 millones de toneladas obtenidos el pasado año, lo que supone un descenso aproximado del 20 %.
Climatología adversa
Desde ASAJA Castilla-La Mancha explican que la campaña ha pasado en pocas semanas de un escenario de moderado optimismo a otro mucho más conservador debido a una climatología adversa que ha condicionado el desarrollo de los cultivos desde el inicio.
Las lluvias retrasaron las siembras en numerosas zonas productoras y posteriormente se produjeron episodios de heladas que afectaron a distintas provincias, como la registrada a finales de marzo en Albacete o la de San Isidro en Guadalajara. A ello se sumaron las elevadas temperaturas del mes de mayo, que aceleraron el ciclo de los cultivos y redujeron el potencial productivo.
La organización destaca la enorme variabilidad que se está observando entre territorios y explotaciones. Mientras algunas comarcas mantienen resultados aceptables, otras registran descensos de producción de entre el 20 % y el 40 %.
Por provincias
Albacete espera una cosecha algo superior a la de los últimos años, marcados por la sequía, mientras que Guadalajara se sitúa claramente por debajo de la campaña anterior, que fue excepcional.
También los rendimientos muestran grandes diferencias, con parcelas de secano que alcanzan los 4.000 kilos por hectárea frente a otras que apenas llegan a los 1.000 o 2.000 kilos.
La recolección avanza a buen ritmo
La recolección avanza a buen ritmo en Albacete, Ciudad Real, Cuenca y Toledo, mientras que en Guadalajara acaba de comenzar. Los cereales de invierno —trigo, cebada, avena, centeno y triticale— continúan ocupando prácticamente toda la superficie cerealista regional, siendo la cebada el cultivo predominante, con más de la mitad de la superficie sembrada.
En los forrajes también se aprecia una fuerte disparidad de rendimientos debido al calor, especialmente en avenas forrajeras y paja, donde además se suman precios bajos y una demanda reducida.
Precios hundidos y rentabilidad en riesgo
Más allá de la producción, ASAJA Castilla-La Mancha alerta de la grave situación económica que atraviesan los cerealistas por el desplome de los precios en origen.

