Los Estados miembros de la Unión Europea examinan esta semana en Bruselas una nueva propuesta de presupuesto comunitario para el periodo 2028-2034 que mantiene los recortes planteados inicialmente por la Comisión Europea a la Política Agrícola Común (PAC) y a los fondos de cohesión, pese a las críticas de numerosos países y organizaciones agrarias.
El texto, elaborado por la presidencia rotatoria del Consejo de la UE, actualmente en manos de Chipre, servirá de base para los debates que mantendrán los ministros de Asuntos Europeos este martes y los jefes de Estado y de Gobierno el jueves y viernes.
Ayudas de la PAC
La revisión apenas modifica las partidas destinadas a los nuevos planes nacionales que integrarán las ayudas de la PAC y de la Política de Cohesión.
Estos instrumentos ya incorporaban una reducción cercana al 10% respecto al actual marco financiero, aunque las principales organizaciones agrarias europeas elevan el recorte efectivo hasta alrededor del 20% si se tienen en cuenta la inflación y las nuevas obligaciones que deberán asumir los Estados miembros.
“Sobres nacionales”
Los denominados “sobres nacionales”, que además de las ayudas agrarias deberán financiar actuaciones relacionadas con la pesca y la gestión migratoria, dispondrían de una dotación conjunta de 770.000 millones de euros, ligeramente inferior a la propuesta presentada hace un año por Bruselas.
Dentro de ese montante global, la presidencia chipriota introduce pequeñas mejoras en las partidas destinadas a la agricultura y al desarrollo regional, aunque sin recuperar los niveles actuales de financiación.
La propuesta contempla 410.000 millones de euros para la cohesión territorial, frente a los 404.000 millones planteados inicialmente por la Comisión Europea.
Pagos directos a agricultores y ganaderos
En el caso de los pagos directos a agricultores y ganaderos, la asignación ascendería a 261.016 millones de euros, por encima de los 259.000 millones incluidos en el borrador original.
Pese a este incremento, las cantidades siguen situándose por debajo de las del actual marco presupuestario, una circunstancia que mantiene la preocupación del sector agrario y de varios Estados miembros, entre ellos España, que ya se opuso junto a otros 16 países a los recortes previstos.
A pesar de la reducción propuesta, varios países contribuyentes netos consideran que el ajuste sigue siendo insuficiente. Alemania y Países Bajos continúan defendiendo un presupuesto más reducido y reclaman una disminución adicional de las partidas destinadas a políticas tradicionales como la PAC y la cohesión.
Las reuniones no tienen como objetivo cerrar un acuerdo definitivo, pero sí avanzar en la identificación de posiciones comunes entre los Veintisiete. Las negociaciones se prevén complejas y las fuentes comunitarias no esperan un consenso antes de finales de año.

